Un placer para los sentidos
Sobre las ruinas de una de las casas más antiguas de la zona, se alza nuestro Hotel. Tan antiguas que hasta se ha encontrado un dintel con una cruz templaria, lo cual hace sospechar de la presencia de frailes templarios hace muchos siglos, aunque no se ha podido confirmar. El edificio conserva la fachada de piedra para la entrada principal; tiene quince habitaciones en parquet de jatoba distribuidas en dos plantas con ascensor; en la segunda planta las habitaciones son todas abuhardilladas. Y en la planta baja puedes disfrutar de nuestro amplio salón con magníficas vistas al valle, mientras se da cuenta de nuestro desayuno buffet con zumo natural. Además, a pesar de la orografía de la zona, disponemos de amplio parking. Servicios del Hotel: bar, restaurante, lavandería, wi-fi.
Se admiten perros en perreras individuales situadas en el exterior del hotel. Por normas internas, no permitimos la entrada de mascotas al recinto del hotel.
Amplias habitaciones, todas con baño completo o ducha, en estilo rústico, secador, televisión, teléfono, escritorio y calefacción independiente con termostato.
Disponemos de varias habitaciones con salón independiente y con disponibilidad de dos a cuatro plazas. Otras dos habitaciones tienen hidromasaje y un mirador con espectaculares vistas al valle. Instalamos cunas para bebes sin costo alguno. Además, una de las habitaciones con salón está adaptada para minusválidos.
Podrás disfrutar de la gastronomía típica de la zona en nuestro coqueto restaurante: fabes, tortos, corderu, pitu, pixín, todo regado con sidra o con lo que quieras. Y después un cafetito en el bar para ir haciendo digestión.
Sólo por sus espléndidas vistas, el tiempo parece pasar más despacio en nuestro salón con chimenea. Provisto de varios ambientes, tenemos videojuegos, para los que no pueden pasarse sin ellos, juegos de mesa y juguetes para que disfruten los más pequeños.